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| Zapatero, Mosocoso y Salvador. |
31 de enero de 2010, Tribuna de Navarra.-
Pero además de orar por la situación de los desheredados de la tierra, tanto él como sus acompañantes de todos los colores podrían traerse una copia de los principios de Conducta Ética vigentes en los Estados Unidos con el propósito de aplicarlos en nuestro país.
A pesar de todos los defectos de la democracia americana, que también los tiene y grandes, hay muchos aspectos saludables. Uno de ellos es una conciencia cívica que repudia toda clase de corrupción. Ya se sabe que erradicarla totalmente es imposible, porque el dinero es siempre tentador, pero todos los dirigentes políticos y altos funcionarios americanos saben que cualquier desliz les puede costar caro.
Estos son los “Principios de conducta ética” vigentes desde 1989 en los Estados Unidos de América:
-Legalidad. El servicio público es un patrimonio público que exige que los empleados le deben lealtad a la Constitución, a las leyes y a los principios éticos por encima de la ganancia personal (principio de legalidad).
-Conflicto de intereses. Los empleados no deben poseer intereses financieros que estén en conflicto con el desempeño concienzudo de sus deberes.
-Dedicación. Los empleados no deben llevar a cabo trabajo o actividades fuera de su empleo, buscar negocios que estén en conflicto con sus deberes y responsabilidades gubernamentales.
Honradez. Los empleados no deben participar en transacciones financieras utilizando información del Gobierno que no es pública, ni permitir el uso impropio de dicha información para el beneficio de ningún interés particular.
Integridad. Los empleados públicos no deben aceptar dádivas o regalo alguno ni ningún otro artículo de valor monetario de ninguna persona o entidad que busque una acción oficial de hacer negocios o realizar actividades reguladas por la agencia para la cual trabaja o cuyos intereses puedan ser afectados sustancialmente por el desempeño de los deberes del empleado.
Honestidad. Los empleados deben llevar a cabo sus deberes empleándose por hacer un esfuerzo honesto.
Responsabilidad. Sin autorización, los empleados no deben hacer compromisos ni promesas de ningún tipo, dando a entender que comprometen al gobierno.
Desinterés personal. Los empleados no deben usar el cargo público para ganancia particular.
Imparcialidad. Los empleados deben actuar imparcialmente y no dar tratamiento preferencial a ninguna organización privada ni a individuo alguno.
Austeridad. Los empleados deben proteger y conservar la propiedad federal y no deben usarla para actividades que no sean las autorizadas.
Diligencia. Los empleados deben denunciar a las autoridades correspondientes cualquier despilfarro, fraude, abuso y corrupción.
Buena fe. Los empleados deben cumplir de buena fe sus obligaciones.
Objetividad e imparcialidad. Los empleados deben adherirse a todas las leyes y reglamentos que ofrecen igualdad de oportunidad a todos los ciudadanos, sea cual fuere su raza, color, religión,. Sexo, nacionalidad, edad o impedimento.
Ejemplaridad. Los empleados deben esforzarse por evitar cualquiera acciones que den la apariencia de que están violando las leyes o las normas de ética que se estipulan en esta Orden.
Nuestros diputados Moscoso y Salvador se han vuelto muy rezadores y no han querido perderse el gran acontecimiento planetario mundial que va a ser el encuentro entre las constelaciones de Obama y Zapatero. Podría aprovechar el viaje para traerse una copia de estos principios con el fin de difundirlos por estos pagos.
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