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| El coordinador general de Aralar, Pachi Zabaleta. |
3 de febrero de 2010, Tribuna de Navarra.-
Zabaleta argumentó que “es evidente que existe en Navarra un espacio político, creciente, alternativo a las fuerzas políticas que están comandando esta región, que están en declive ideológico y político, UPN y PSN, y tiene que haber una oferta electoral capaz de ser la primera fuerza política de Navarra”.
Las declaraciones de Zabaleta contribuyen a aumentar la confusión que parece haberse instalado en las filas de NaBai. Días atrás Chencho Jiménez, coordinador de Aralar en Navarra, reveló que su formación política había remitido una invitación a Batasuna para que se incorporase a la coalición nacionalista. Las condiciones para que esto pudiera ocurrir son, según la nota hecha pública por Aralar, que Batasuna se comprometa a “aceptar las bases de la coalición, la defensa inequívoca de todos los derechos humanos y el rechazo explícito a cualquier forma de violencia”.
En los últimos meses, la ilegalizada Batasuna busca desesperadamente una fórmula que le permita comparecer en las próximas elecciones forales y municipales, eludiendo las prohibiciones de la vigente ley de partidos. El escollo fundamental reside en la exigencia de condena a ETA, algo que la izquierda abertzale no está dispuesta a realizar, aunque se haya asegurado que si se produce un nuevo crimen de la banda terrorista está dispuesta a “repudiarlo”.
Por su parte EA, escarmentada tras su descalabro en las elecciones vascas, ha tendido la mano a Batasuna, ofreciéndole la integración en sus listas electorales. El partido de Carlos Garaicoechea pretende que los actos del día de la Patria Vasca que como todos los años se celebran el domingo de Resurrección sea unitario. porque “ha llegado el momento” de que los “soberanistas a favor de la independencia tengamos un Aberri Eguna amplio”. El parlamentario de EA en el Parlamento vasco, en una entrevista concedida a Radio Euskadi, defendió la necesidad de que “estemos juntos reivindicando aquello que nos une y que nos orienta inequívocamente en una vía claramente independentistas”. Abogó por que la convocatoria del Aberri Eguna no se haga por ningún partido sino que surja por iniciativa de un “movimiento social amplio” al que se sumen las fuerzas políticas que comparten los mismos objetivos.
Tanto Aralar como EA, cada uno por su lado, cortejan a Batasuna que sigue enfrascada en sus repetidos postulados de negociación con ETA para la superación del “conflicto” que enfrenta a Euskal Herria con el Estado español.
Por su parte, el PNV no parece dispuesto a sumarse a estos movimientos de aproximación a Batasuna, pero ha decidido emprender su propia “hoja de ruta” con la pretensión de llegar a un pacto “con España”, como si se tratara de dos entidades soberanas.
De nuevo la esquizofrenia en las filas separatistas. Pero no cabe duda de que si en Navarra se formara un frente abertzale que integrara a los partidos de NaBai con Batasuna la posibilidad de convertirse en la primera fuerza de Navarra estaría al alcance de su mano, gracias a la fractura provocada por Miguel Sanz al dinamitar el pacto entre UPN y el PP.
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