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31 de julio de 2010, Tribuna de Navarra.-
Más aún, del contenido de sus declaraciones se desprende que el presidente no -
Sanz se refirió al PPN en el trascurso de una rueda de prensa convocada para valorar la disminución del desempleo en Navarra durante el primer semestre de 2010, que sitúa a Navarra muy por debajo de la media nacional.
El presidente se parapetó primero en la tradicional postura del Gobierno foral en apoyo de las víctimas lanzando de paso –lo que ya es obsesivo por su parte– una ridícula andanada contra el presidente del PPN Santiago Cervera: "Hemos estado siempre con las familias de las víctimas, en los múltiples homenajes, en los que por cierto echo muy en falta al máximo responsable del PPN. El Gobierno y yo, como presidente del Ejecutivo navarro, siempre hemos estado ahí con las víctimas, con la Justicia con el objetivo de que los presos cumplan en las cárceles sus maldades y esta política siempre la hemos practicado desde la lealtad institucional".
Se negó a revelar el contenido de su conversación con el ministro y a dar “ninguna explicación” al PPN porque “a quién tiene que pedir explicaciones el PP es al ministro y a mi me consta que se las da porque también le consta al señor González Pons y así lo pone en evidencia con sus declaraciones. Existe un camino mucho más corto para enterarse del contenido de esas conversaciones sobre todo para quien las pide y es el que le lleva a las conversaciones de Rubalcaba con Rajoy, que son las mismas que las que ha mantenido conmigo"".
Sanz denunció que "se está debatiendo en exceso y a veces con cierto criterio electoralista, mucho más allá del rigor y la responsabilidad que exige hablar de la política antiterrorista. El Gobierno de UPN en política antiterrorista está donde siempre ha estado, al lado de las víctimas, de la dignidad de las víctimas, al lado de la Justicia, siempre al lado de la responsabilidad y de la discreción que se exige a la hora de llevar a cabo una política antiterrorista que tenga como objetivo poner a disposición de la Justicia a todos quienes llevan a cabo actividades criminales".
Acusó a los populares de “electoralismo” y les pidió que “dejen de frivolizar y dejen de jugar a la política con estas cosas y actúen responsablemente que es lo que hacemos nosotros desde el Gobierno de Navarra".
Reclamó la unidad de los demócratas: "Es bueno que los ciudadanos nos vean unidos y no que nos vean otra vez bajo la dinámica de intentar conseguir ventaja electoral en esta materia. Si hay alguna duda que se pida al responsable del Ministerio del Interior por parte del PPN". Eso es lo que hace el Gobierno regionalista "cuando observamos que no podemos estar de acuerdo o avalar alguna cuestión pedimos explicaciones".
Por último, se refirió al acercamiento al País Vasco de Idoia López Liaño sobre el que dijo que su postura está "clara" y "esta es una de las dudas que será trasladada al ministro para que explique las razones para llevar a cabo este hecho. Vamos a esperar a las explicaciones”.
Lenguaje socialista del presidente Sanz
Las declaraciones de Miguel Sanz demuestran hasta qué punto se ha impregnado del modo de ser y actuar de los socialistas. El Partido Popular de Navarra tiene perfecto derecho a pedir explicaciones al presidente del Gobierno foral sobre el contenido de una conversación que se produjo por razón de su cargo. Se trata además de una materia muy sensible para la sociedad navarra, que desde hace más de treinta años padece el acoso de la banda terrorista ETA.
El presidente invoca la unidad de los partidos frente al terrorismo y acusa de electoralismo y frivolidad al PP. Es el mismo lenguaje que el Gobierno utilizaba contra el PP -y también contra UPN- cuando negaba la existencia de negociaciones políticas con ETA en la pasada legislatura.
Sanz pasa por alto que la unidad no supone dar un cheque en blanco al ejecutivo. Si el Gobierno considera que hay que variar la política penitenciaria tiene la obligación de informar al PP y solicitar su aprobación. Rajoy ha negtado que el ministro del Interior le hubiera informado -y menos solicitado su aquiescencia- y por tanto no puede exigir adhesión incondicional a una medida cuya finalidad o por lo menos su alcance no se conoce y que supone tal y como se ha planteado una agresión a los sentimientos de las víctimas. Prueba de esto último es la fulminante reacción de la senadora de UPN, María Caballero, que se apresuró a presentar en el Senado una batería de preguntas para verificar si las informaciones publicadas respondían o no a la realidad.
Por último, Sanz dio su aquiescencia a la nueva política que le anunciaba el ministro del Interior. En ningún momento de su rueda de prensa se la ha escuchado una palabra en contra de las excarcelaciones. Así que quien debería dar ahora explicaciones en su partido para que la opinión pública navarra conozca si ha modificado su postura, apresta su apoyo a Rubalcaba y comparte la complacencia de Sanz con el ministro del Interior. |